La ciudad de Barranquilla ha sido seleccionada como anfitriona del Foro Mundial de Desarrollo Local 2025, un evento convocado por el Centro para el Emprendimiento, las PYMEs, las Regiones y las Ciudades de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Este importante encuentro internacional reunirá a líderes de gobiernos locales, representantes de organismos multilaterales, académicos, empresarios y organizaciones sociales con el objetivo de intercambiar experiencias y proponer soluciones para promover un desarrollo económico inclusivo y sostenible a nivel territorial.
El encuentro tendrá lugar en abril de 2025 y se anticipa la presencia de delegaciones de más de 40 naciones. Barranquilla se transformará así en la primera urbe colombiana en acoger este evento de gran importancia, lo cual no solo refleja un reconocimiento a sus logros en organización urbana, innovación y revitalización económica, sino que también es una ocasión para destacarse como modelo de progreso regional en América Latina.
La selección de la ciudad surgió de una candidatura promovida por líderes locales, en conjunto con el gobierno nacional, en la cual se resaltó el proceso de cambio experimentado por Barranquilla en los últimos diez años. Iniciativas como la restauración del río Magdalena, la modernización del transporte público, el fomento de agrupaciones productivas y el impulso a la economía creativa fueron fundamentales para que la OCDE viera a la ciudad como un ejemplo significativo de desarrollo desde el ámbito local.
El Foro Mundial de Desarrollo Local es un espacio que, desde su creación en 2004, busca fomentar políticas territoriales que generen empleo de calidad, impulsen la productividad y fortalezcan la cohesión social. En ediciones anteriores, ha tenido como sedes a ciudades como Porto Alegre (Brasil), Sevilla (España), Turín (Italia) y Córdoba (Argentina). La edición 2025 en Barranquilla tendrá como eje temático central la resiliencia económica postpandemia y la transición hacia economías más verdes, digitales e inclusivas.
Entre los temas que se abordarán durante las jornadas de trabajo están: el papel de los gobiernos locales en la reactivación económica, la innovación social, el futuro del trabajo, el desarrollo de habilidades en jóvenes, la transformación digital de las pequeñas empresas, y la creación de alianzas público-privadas para proyectos de impacto regional. Además, se realizarán visitas técnicas a iniciativas emblemáticas de Barranquilla para mostrar en terreno cómo se ha aplicado la planificación estratégica en contextos urbanos complejos.
El evento incluye también espacios de diálogo con alcaldes, ministros y actores del sector privado, además de talleres diseñados para compartir experiencias efectivas en políticas de desarrollo territorial. Se anticipa la presencia de más de 1.500 participantes, lo cual representa una oportunidad adicional para impulsar la economía local mediante el turismo de eventos y conferencias.
Autoridades locales han expresado su entusiasmo por el reconocimiento y han anunciado que se encuentran trabajando en la preparación logística, de seguridad y técnica del evento. Además, se planea involucrar a universidades, centros de investigación y organizaciones juveniles de la región para que el foro deje un legado tangible en términos de conocimiento, redes de colaboración y capacidades institucionales.
Barranquilla se presenta en este encuentro global con el desafío de mostrar que el progreso desde el ámbito local es viable y que los gobiernos subnacionales tienen la capacidad de encabezar cambios significativos en inclusión, sostenibilidad y competitividad. La ciudad, que siempre ha sido un eje fundamental del comercio y la cultura del Caribe colombiano, aspira actualmente a destacarse como un núcleo de ideas sobre desarrollo territorial en el entorno internacional.
La organización del foro en suelo colombiano subraya el creciente interés que la OCDE tiene en América Latina dentro del diálogo sobre progreso. En un entorno de obstáculos estructurales intensificados por la pandemia y el cambio climático, las vivencias locales se vuelven esenciales para crear soluciones adaptadas, participativas y sostenibles. Barranquilla, en esta línea, se presenta como un entorno ideal para destacar estas iniciativas y fortalecer colaboraciones que vayan más allá de las fronteras.
