El 1 de junio de 2025, México vivió un día electoral sin precedentes, al votar por primera vez para elegir a sus jueces, magistrados y ministros del Poder Judicial de la Federación de manera directa. Esta enmienda constitucional, promovida por el presidente Andrés Manuel López Obrador y seguida por su sucesora Claudia Sheinbaum, modificó el sistema judicial del país, permitiendo que más de 1,600 posiciones en la justicia fueran decididas por el electorado. Entre los cargos seleccionados están los nueve ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), magistrados de circuitos y jueces de distrito.
Composición y resultados del recién formado Poder Judicial
Con un nivel de participación ciudadana históricamente bajo, cercano al 13%, los resultados iniciales muestran que el partido Morena, unido con sus aliados, consiguió que sus nueve candidatos llegaran a la SCJN. Sobresale la figura de Hugo Aguilar, un abogado indígena mixteco con lazos al gobierno, quien encabezó la votación con cerca de 5.5 millones de votos y asumirá la presidencia de la Corte a partir del 1 de septiembre. Le sigue Lenia Batres, quien tendrá la segunda presidencia en el periodo rotatorio. La nueva composición de la Corte cuenta con cinco mujeres y cuatro hombres, todos ligados al gobierno, excepto Giovanni Figueroa, académico de la Ibero.
Polémicas y críticas al sistema electoral
El proceso electoral estuvo marcado por diversas irregularidades y críticas. Se reportaron 26 candidaturas retiradas debido a vínculos con delitos graves o por no cumplir con requisitos académicos, lo que generó cuestionamientos sobre la transparencia y legitimidad del proceso . Además, la complejidad del sistema de voto múltiple y la falta de información sobre los candidatos contribuyeron a una alta proporción de votos nulos y no utilizados, que representaron el 23% del total emitido.
Respuestas a nivel nacional e internacional
A escala nacional, el gobierno ha promovido la reforma judicial como un paso hacia la democratización del sistema judicial. No obstante, esto ha suscitado inquietud entre diferentes sectores de la sociedad civil, académicos y empresarios, quienes alertan acerca del posible riesgo de que el sistema judicial se politice y pierda su independencia. La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) manifestó su inquietud por las repercusiones económicas de dicha reforma, indicando que podría influir negativamente en la confianza de los inversores y en la estabilidad legal del país.
En el ámbito global, analistas han afirmado que este proceso electoral podría establecer un precedente preocupante para la autonomía judicial en América Latina. La selección de jueces mediante sufragio popular, sin disponer de mecanismos apropiados de control y transparencia, podría ser considerado un ejemplo para otros gobiernos con inclinaciones autoritarias.
Perspectivas futuras
Con la reciente incorporación de nuevos miembros en la SCJN y otras entidades judiciales, se anticipa que se llevarán a cabo cambios importantes en el sistema judicial de México. No obstante, el éxito de estas modificaciones dependerá de si el renovado Poder Judicial puede preservar su autonomía y asegurar el Estado de Derecho. Tanto la ciudadanía mexicana como la comunidad internacional estarán observando de cerca cómo evolucionan los próximos años en aspectos de justicia, derechos humanos y la gobernanza democrática.
